Resumen
- Sí, puedes combinar el yoga y el pilates: se complementan entre sí. El pilates desarrolla la fuerza y el control del tronco, mientras que el yoga aporta movilidad, respiración y tranquilidad. Juntos cubren una gama más amplia de necesidades de los clientes.
- Para los gimnasios, la clave está en la ocupación por m²: quien utilice ambos formatos en máquinas Reformer adaptables de forma flexible, podrá ocupar más plazas en las clases en la misma superficie.
- El equipo es lo que marca la diferencia. Fíjate en que tenga un bastidor de acero (durabilidad), un ajuste rápido de los resortes y las cuerdas, reposahombros desmontables y una torre opcional para mayor versatilidad.
- Base de estudio recomendada: Hegren TALMA 62 (acero, 5 resortes, 245 cm, a partir de 3.500 €); el modelo 62CT+ Combo con torre (a partir de 4.280 €) para una máxima variedad de formatos.
Combinar yoga y pilates: la guía del estudio sobre el formato y el equipamiento
Sí, el yoga y el pilates se pueden combinar a la perfección, y para un gimnasio esa suele ser precisamente la estrategia de crecimiento más acertada. Ambas disciplinas no compiten entre sí, sino que se complementan: el pilates entrena la fuerza del tronco, la estabilidad y el movimiento controlado, mientras que el yoga aporta flexibilidad, trabajo respiratorio y relajación mental. El mercado te da un empujón: según los datos clave de la DSSV sobre el sector del fitness en Alemania, los centros alemanes alcanzaron un máximo histórico a finales de 2025, con unos 12,36 millones de socios, y los formatos basados en clases, como el pilates —incluida la variante de pilates de pie, en fuerte crecimiento—, atraen a nuevos públicos objetivo que se extienden hasta bien entrada la generación de más de 60 años.
Por lo tanto, la cuestión clave no es si lo combinas, sino cómo lo haces —y en qué dispositivo—. Esta guía te muestra los formatos y los criterios de equipamiento que determinan el flujo de clases, la ocupación y la rentabilidad.
Por qué el yoga y el pilates van de la mano
Ambos métodos comparten una base común: el movimiento consciente, la respiración y la percepción corporal. El pilates se centra más en la resistencia y la repetición; el reformer permite medir la fuerza y controlarla de forma progresiva. El yoga se basa más en el propio peso corporal, en las posturas y en los estiramientos. Para tus clientes, esta combinación supone fuerza y movilidad, tensión y relajación, todo en un mismo lugar.
Las pruebas científicas también respaldan esta combinación. Una revisión Cochrane sobre el yoga para el dolor lumbar crónico inespecífico llega a la conclusión de que el yoga probablemente mejora la función de la espalda y que su eficacia es comparable a la de la fisioterapia, con una tendencia a presentar pocos efectos secundarios. Por su parte, el Pilates Reformer es conocido por su eficacia en el fortalecimiento específico del tronco y el desarrollo de la fuerza. Quien ofrezca ambas disciplinas atraerá tanto a una clientela orientada a la rehabilitación como a otra orientada al rendimiento.
Tres modelos para integrar el yoga en el estudio de pilates
No hace falta que lo cambies todo de golpe. Hay tres formas que han dado buenos resultados:
1. Horarios específicos para yoga en la sala actual
La forma más sencilla de empezar: organiza clases de yoga en horarios alternos, cuando los reformers no se utilizan, y aprovecha la misma sala con colchonetas. La inversión es mínima y permite comprobar rápidamente la demanda. El requisito es que el suelo y la acústica de la sala sean adecuados para ambas actividades.
2. Clases híbridas en el Reformer
Más exigente, pero con un toque diferenciador: combinas secuencias de Pilates en reformer con flujos inspirados en el yoga y ejercicios de respiración. En este caso, merece la pena contar con un equipamiento que se pueda reconfigurar en cuestión de segundos; de lo contrario, el ritmo de la clase se verá interrumpido por las pausas necesarias para cambiar la configuración.
3. Estudio multiformato con torre
El nivel de ampliación: un Reformer con torre acoplable o montada en la pared amplía el repertorio con ejercicios de resistencia con resortes tanto de pie como sentado, lo que resulta ideal para combinar elementos de yoga, pilates de pie y el entrenamiento clásico con Reformer en un solo aparato. De este modo, podrás ofrecer más modalidades en el mismo espacio.
El verdadero cuello de botella es el equipo: la ocupación y la facturación por m²
En un gimnasio, la rentabilidad de un concepto se calcula en función de la ocupación por metro cuadrado. Cada plaza de Reformer que permanece vacía debido a una avería o a una remodelación complicada te cuesta dinero en efectivo. Por eso, lo decisivo no es solo el coste de adquisición, sino el coste total de propiedad (TCO) a lo largo de varios años: durabilidad, tiempos de inactividad, facilidad de mantenimiento y el número de clases diferentes que admite un aparato.
A la hora de elegir un dispositivo, hay unos pocos criterios claros que pueden ayudarte —formulados como aspectos a los que debes prestar atención, no como una crítica a proveedores concretos—:
| Criterio | Lo que debes tener en cuenta | Por qué es importante en el funcionamiento de un estudio |
|---|---|---|
| Material del marco | Estructura de acero macizo en lugar de una construcción de madera o aluminio | Las uniones de madera pueden aflojarse bajo una carga continua; el aluminio es menos rígido bajo cargas elevadas; el acero reduce los tiempos de inactividad. |
| Ajustabilidad | Ajuste rápido de los resortes y las cuerdas, marcas claras | Ahorra minutos por clase y mantiene el ritmo del curso |
| Seguridad | Reposabrazos desmontables, carro de deslizamiento suave | Menos cambios de posición, cambios de ejercicio más seguros, menor riesgo de lesiones |
| Versatilidad | Opción de torre, trampolín o caja de asiento | Más modalidades (yoga, pilates de pie, cardio) en un solo aparato |
| Concepto operativo | Dirigido por un instructor, en lugar de basarse únicamente en la pantalla | La atención personalizada y la comunidad refuerzan el vínculo de los socios |
Una observación sobre el último punto: los modelos que se imparten exclusivamente a través de la pantalla las 24 horas del día, los 7 días de la semana, parecen económicos, pero en la práctica suelen provocar una mayor pérdida de socios, ya que carecen de la orientación personal y del sentido de comunidad. Quien apuesta por las clases dirigidas por un instructor fomenta la fidelidad, y la fidelidad es el principal motor de ingresos en el negocio de los gimnasios.
Hegren como base para el estudio: los modelos recomendados
Para un centro que quiera combinar yoga y pilates de forma permanente, recomendamos los Reformers de Hegren como base. Se fabrican en Grecia, cuentan con un bastidor de acero y están diseñados para un uso continuado en centros profesionales.
| Modelo | Perfil breve | Precio a partir de | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Hegren TALMA 62 | Reformer de estudio de gama alta, estructura de acero, sistema de 5 muelles, 245 cm | 3.500 € | Estudios que buscan una base estándar duradera |
| TALMA 62 Black Elegance | Variante de diseño del TALMA 62 para estudios de alta gama | 3.100 € | Estudios boutique centrados en la estética |
| TALMA 62CT+ Combo | Reformer y torre convertible en un solo sistema | 4.280 € | Estudios multiformato (yoga, pilates de pie, reformer) |
Si buscas la máxima variedad de formatos en un mismo espacio, el 62CT+ Combo es la opción más rentable: combina el Reformer y la Tower y convierte un único espacio para máquinas en una herramienta multifuncional para las clases más diversas. Para un uso exclusivo y de alta calidad del Reformer, el TALMA 62 es la base ideal.
Guía de compra: cómo tomar la decisión
Planifica partiendo del horario de clases: ¿qué formatos quieres ofrecer dentro de doce meses, cuántas plazas necesitas por hora y cuánto tiempo hay que dedicar a reacondicionar el espacio entre ejercicios? De ahí se deriva el número de unidades necesarias y si necesitas sistemas de torres. Kraftathlet, como distribuidor autorizado con garantía completa del fabricante, te asesora sobre la planificación del gimnasio, la entrega y el montaje, incluyendo financiación al 0 % a través de Klarna, para que la inversión se adapte a tu flujo de caja. Echa un vistazo a la colección Hegren Pilates, al resumen de todos los reformers de Pilates y a los accesorios de Pilates adecuados.
Errores habituales al combinar el yoga y el pilates
- Formato sin estrategia de equipamiento. Las clases híbridas fracasan si el cambio de configuración entre ejercicios rompe el ritmo. Es imprescindible poder adaptarlas rápidamente.
- No te fijes solo en el precio de compra. Una máquina de reformer barata que se estropea al cabo de 18 meses acaba costando más, en términos de coste total de propiedad (TCO), que un aparato de acero de larga duración.
- No subestimes la versatilidad. Sin la opción de torre, te verás limitado a unos pocos formatos y desperdiciarás capacidad de producción.
- Llevar todo a la pantalla. Los conceptos basados exclusivamente en la pantalla permiten ahorrar personal, pero aumentan la pérdida de clientes. La comunidad la crean las personas.
- No te olvides de la acústica de la sala y del suelo. El yoga requiere tranquilidad, el pilates, estabilidad: la sala debe ofrecer ambas cosas.
Preguntas frecuentes
¿De verdad se pueden combinar el yoga y el pilates de forma eficaz?
Sí. El pilates desarrolla la fuerza y el control, mientras que el yoga complementa la movilidad, la respiración y la relajación. Para los clientes, esto supone una oferta más completa; para el estudio, un mejor aprovechamiento del espacio.
¿Necesito algún equipo especial para esta combinación?
Para las clases exclusivamente de yoga, basta con las colchonetas. En cuanto empieces a impartir clases híbridas o con Reformer, te conviene contar con un equipo que permita un ajuste rápido y que incluya una torre opcional, para que puedas impartir varios formatos en un mismo aparato sin tener que hacer largas pausas para cambiarlo.
¿Por qué un marco de acero en lugar de madera o aluminio?
En el funcionamiento continuo, lo que cuenta es la durabilidad. Las uniones de madera pueden aflojarse bajo una carga constante, mientras que el aluminio es menos rígido. Un bastidor de acero, como el del Hegren TALMA 62, reduce los tiempos de inactividad y, con ello, las plazas vacías en los cursos.
¿Qué reformador Hegren es el más adecuado para un estudio multiformato?
El combo TALMA 62CT+, porque combina el Reformer y la Tower, lo que permite practicar yoga, pilates de pie y los formatos clásicos de Reformer en un mismo espacio. Para el uso exclusivo del Reformer, el TALMA 62 es la base ideal.
¿Merece la pena la inversión para un estudio pequeño?
Precisamente ahí, porque cada metro cuadrado cuenta. Un equipo duradero y versátil aumenta el número de formatos que se pueden ofrecer y la tasa de ocupación, lo que mejora notablemente los ingresos por metro cuadrado.
Conclusión: primero el concepto, luego el dispositivo
Combinar yoga y pilates no es un compromiso, sino una ampliación de tu oferta en el mismo espacio. El éxito depende de dos factores: un formato bien pensado y un equipo que facilite el desarrollo de las clases y que resista el paso de los años. Quien apueste por un reformer de acero de larga duración con opción de torre sentará las bases para un estudio multiformato con una alta ocupación. ¿Quieres calcular tu concepto y el número adecuado de máquinas? Habla con nuestros expertos en estudios : planificaremos juntos tu configuración.
Fuentes: DSSV – Datos clave del sector del fitness en Alemania; Revisión Cochrane – El yoga para el dolor lumbar crónico.